Más vale tarde que nunca...
El fin de semana pasado, el Trip se dio una vuelta entre obligatoria y personal por Quito. Aprovechando que la compañía estelar cubrió todos los gastos de alunizaje y transporte aéreo, lo cual hizo mucho más cómodo el periplo, su servidor se dispuso a deambular por la ciudad para descubrir sus tentaciones. Habiendo ya "pseudo-organizado" un encuentro masivo con los señores (y señoritas) 'bloggers' para, entre otras cosas, afianzar los lazos de cordialidad interregional y, porqué no, pegarse unas I-LI-MI-TA-DAS bielas, la maquinaria se puso en marcha y los contactos fueron puestos al tanto.
Al llegar el viernes, día del arribo, el Trip tuvo que saborear la parte amarga del viaje; esto es, cumplir la misión laboral para la cual fue enviado a la Kapital. El sinsabor no fue grande, por suerte, y ya en la noche se organizó una jornada de relax y alcohol que fue opacada por la pertinaz llovizna que bañó de frío nuestras intenciones. El primer tripulante en abordar la Estrella fue Ludovico, quien dio rumbo de navegación hacia el 'Western', un espacio sumamente cálido, agradable y de muy buen comer y beber. Nos enfrascamos en una conversación salpicada de variopintos temas, interrumpida por las sucesivas llamadas de los camaradas 'bloggers', unos para excusarse por la lluvia, otros para preguntar bien la dirección para al final no caer, y bueno, Héctor, que estuvo dándole y dándole hasta que llegó por fin. Se nos sumó Benjie, pana de todos los trips, y entre los 4 le dimos a la conversa hasta casi la medianoche. Luego de presentarlos a Héctor con Garrincha, el Trip tenía un compromiso ineludible con los turn-tables del genial Ferry Corsten (esperen reseña del concierto después), del cual salió –sudando nicotina y otros vapores extraños– a las 05h00.
El sábado, una vez que el cuerpo estelar se regeneró (en parte) del azote de la madrugada, el Trip procedió a la concertación de los ‘bloggers’ del viernes más los que no fueron. Esta sí sería la ocasión de pagar la boca (o bueno, los dedos que teclearon) con aquello de “jabas ilimitadas”. El anzuelo hizo buena pesca, la verdad, y las llamadas de Pastv y varios mensajes de interrogación no se hicieron esperar. “Quedamos en el Zumbambico”, indicó Ludo, y ahí el Trip le recomendó hacer la reunión con los demás. Al final no estuvo abierto el barcito de nombre peculiar (al que, por no recordarlo, le decía “Mierdemico”, “Zambaemico”, “Cumbiambito”), y luego de andar con un vivísimo chofer que nos paseó para cobrarnos de más con su taxímetro, llegamos ante las puertas cerradas del bar para encontrar a Pastv y a So, puntualitos y listos para la acción.
Generosamente nos condujeron hacia otros sitios de diversión para ver qué otras opciones tendríamos en frente. So, aunque en toda la noche lo quiso negar, fue la voz de batalla que necesitábamos para iniciar la beberecua, con un ‘six-pack’ de Brahma que más se demoró en empaquetar que nosotros en chuparlo. Luego de sucesivas llamadas, por fin hizo su aparición el Guambra con la Miss Lilah, nos enteramos de la ausencia de Ludo por motivos de fuerza mayor y los demás, pues, andaban perdidos. Las presentaciones, el “quién-es-quién”, saludos, abrazos, sonrisas… Las caras detrás de los blogs se revelaban ante la Estrella, con un gusto enorme y sin defraudar. (snif)
Deambulamos por la zona de la Juan León Mera (una de las favoritas del Trip), buscando bares, bulines, chupaderos, fondas, discotecas, o cualquier otro establecimiento de abastecimiento de licor para instalarnos. Finalmente, los contactos de Miss Lilah nos encaminaron hasta el Soul, un agradable sitio donde predominaba el hip-hop y al cual entramos sin pagar (recién se nos informó que había sido BARRA LIBRE, chanfle), pero decidimos salir por la falta de sitio para ubicarnos y el estratosférico precio de las cervezas (el cual, como bien apunta el Guambra, le grité en la cara del propio dueño). “De la calle voy y a la calle vengo”, así que preferimos quedarnos en la vía pública para homenajear a Baco. Caminando, preguntando, cotizando… llegamos al fin a un sitio (perdón por el nombre, se borró de los archivos estelares por el abuso) de los que me gustan: con mesita afuera, A/C central (el del ambiente), tranquilidad y lo mejor, bielas a precio “pseudo-popular” (se me quedó eso de So). Héctor, el cuate de Garrincha, nos alcanzó en el lugar y dio inicio el esperado BlogsN’Beers Quito 2006 Versión Clandestina.
Como diría un poeta guayaco de cuyo nombre no quiero acordarme (¡viiiisijueee! Jajaja) “La mesa, como un bosque yermo, se fue poblando de árboles café de cuya savia dorada bebimos hasta la saciedad”. En total 21 “arbolitos” de Pílsener que disfrutamos, al calor de un sinfín de conversaciones, desde el famoso post “Los hombres también fingimos” de Héctor que duró casi toda la noche, hasta viejas rencillas en B&B’s anteriores (“No te boté, solo te indiqué el camino a la puerta”…genial Guambra), pasando por la conferencia vía satélite con Paulette, las interpretaciones de Miss Lilah y nuestras desentonadas Confesiones de Invierno de Sui Géneris. Muchas risas, mucha joda, mucha biela… pero todo lo bueno acaba y, con una pica gigante me dejaron los ‘bloggers’ ya medio entonados que se fueron de retirada. Nos quedamos con Héctor y Benjie, y luego de un par de encontronazos con la ley quiteña logramos llegar hasta mi sitio de alunizaje para finiquitar el Trip por todo lo alto. Una buena noche, la verdad…
Un abrazo a todos los presentes, y los que faltaron, la próxima vez será…
Keep Trip.