Wednesday, April 19, 2006

"Si es bueno lo descontinúan"

Todos conocemos a Mr. Murphy, el caballero que promulgó una máxima en teoría pesimista, pero que ha encontrado variantes en las mil y una situaciones que acontecen en la vida de toda persona. "Si algo puede salir mal, saldrá mal", dijo Murphy, y a raíz del descubrimiento de este factor, decenas, o mejor dicho, cientos de otros "filósofos del absurdo" lanzaron sus propias leyes para cualquier actividad, desde jugar al golf hasta combatir en una guerra nuclear. El mercado, ese hábitat inconmensurable de actividades compra-venta, consumidores y consumidos, productos y competencias, ofertas y demandas, ha sido la luz que vieron muchos de estos pensadores para formular sus hipótesis. Herschiser apuntó que "Nada de lo que se anuncia como NUEVO lo es" y "Todo lo que se anuncia como NUEVO es más caro", mientras que Heinsenberg postuló que "Podrá saber hacia donde se dirige el mercado, pero no hay forma de saber que dirección tomará después de invertir".

Muchas de estas teorías podrían sonar hilarantes, pero son verdades de una contundencia tal, que más de una persona (o empresario, en este caso) juraría que su negocio está inmerso en el vórtice de una de las "Leyes de Murphy". A mí, en lo particular, me encanta leerlas, puesto que he encontrado varias hipótesis que van muy de acuerdo con mi talante. Pero hay una, que leyéndola hace pocos días, puso a trabajar a mis neuronas en otra actividad que no era tratar de resucitar a sus compañeras caídas:

"Si es bueno lo descontinúan" (Ley de Herblock)

Uno podría pensar "¿cómo diablos sacan del mercado un producto bueno?". Pero pasa, sí, y a continuación adjunto una brevísima lista de marcas que desaparecieron pese a contar con la aprobación del público objetivo minúsculo que es mi hogar. Espero reforzarla con sus opiniones, acerca de la maldita injusticia que hizo que tal yogur o tal cola de su preferencia haya sido removida de las perchas sin dejar rastros.

- McDougal Miel y Maní: Afrontémoslo: McDougal perdió una enorme porción de mercado con la llegada de Kellogg's y Post, entre otras marcas de cereal, pero durante su época de bonanza era la líder del desayuno en el país. Durante estos años, en los que yo cursaba mis estudios primarios, existían varias presentaciones en cajas grandes de enormes letras de colores: arroz crocante de vainilla, de fresa y chocolate; y hojuelas de maíz solas, azucaradas y achocolatadas. Pero en este último escaño es donde tuvieron el que, pienso yo, fue su mayor 'hit': las hojuelas bañadas en miel con trocitos de maní. Era una delicia que disputábamos con mis hermanos mayores, y que indefectiblemente se terminaba la mañana siguiente (sino en la misma noche) en que mis padres traían las compras del supermercado. No podría saber qué pasó en la compañía, si la gente que probó el cereal en los 'focus-groups' tenía un paladar más fino que el nuestro o qué mismo, pero el McDougal Miel y Maní se encuentra ahora muy posiblemente donde están los Restrepo.

- Crecs sabor a Limón y Pollo: ¡Papas sabor a pollo! Sí, en alguna época de la vida, las viejas y desaparecidas Crecs venían en una amplia gama de 'sabores', incluidos el del limón y pollo (por separado, claro). Para los que no recuerdan esta marca, fue la antecesora de las Lay's rizadas y con canalitos, y eran más parecidas a las 'Artesanas' o a esas aún más deliciosas papitas sin marca que venden en los quioscos callejeros. Y sabían a pollo...bueno, no como comerse un pollo, pero algo de sabor tenía. Las de limón las rescató Lay's hace poco, pero ya no son tan buenas.

- Signal-2: Hasta ahora tengo pegado en la puerta del armario una 'batiseñal' que venía en los cartones de la crema dental Signal-2. El volantín plástico de Batman sí desapareció hace más de lo que me puedo acordar, pero lo que sí sigue presente es el sabor y la forma de esta pasta de dientes, con rayitas rojas y azules tipo Aquafresh, pero era tan buena que hacía que me lave los dientes unas 7 veces al día. Las de ahora no logran esa motivación ni cagando...

- Brahma Guaraná: No, no se trata de la cerveza más deliciosa del país (lo siento, soy un fan confeso de Brahma y no puedo evitarlo), sino de una popular bebida gaseosa brasileña llamada 'Guaraná', hecha con una fruta de la Amazonia, y que llevaba la misma marca de la cerveza. En Guayaquil, por lo menos, no era muy popular pero sí lo era en Machala, la ciudad donde pasé una buena parte de mi niñez. Siempre recordaré cuando veía maravillado como mi viejo me pedía un jarro bielero para servirme la Guaraná, de color idéntico a la cerveza y con una espuma similar en el tope. Eso creo que marcó mi afición posterior por la marca, aunque el producto ya no era el mismo.

- Perugina: Maldita sea la hora en que desapareció Perugina, llevándose consigo los chocolates y caramelos más deliciosos que alguna vez se vendieron en este país. Mi abuelo solía regalarme esos bombones en forma de trapecio, cubiertos con un papel aluminio verde y decorados con la figura de un caballito, los cuales yo engullía sin dilaciones. Fui fanático también de los 'Hollejos', ya que me encantan los caramelos cítricos, y estos tenían formas de gajos (de ahí su nombre) de naranja, mandarina y toronja. De tanto que los comía me rasgaba el paladar hasta sangrar, pero eran impresionantemente ricos. Además sacaron una línea especial de chocolates y caramelos para la primera parte de Batman, y alcancé a comer tantos que me gané un Batimóvil de plástico.

Vaya tiempos, he recordado mil sabores y olores en un parpadeo. Qué lástima que las palabras de Herblock hayan sido una triste realidad con estos productos. ¿Qué otros conocen ustedes?